UNA OBRA QUE EMOCIONÓ A TODO PANDO: LA HISTORIA DE DOÑA ELMA CONMOVIÓ EN SU PROPIA TIERRA

UNA OBRA QUE EMOCIONÓ A TODO PANDO: LA HISTORIA DE DOÑA ELMA CONMOVIÓ EN SU PROPIA TIERRA

En el marco del 44° aniversario de la Gesta de Malvinas, la localidad de Colonia Pando vivió uno de los momentos más conmovedores de la jornada con la puesta en escena de la obra “Madre Correntina M’bareté”, interpretada por Sofía Montenegro y escrita y dirigida por Adolfo “Gato” Sánchez.

La presentación se realizó durante el acto central desarrollado en la Plaza Paseo de la Independencia “Héroe de Malvinas Soldado Gabino Ruiz Díaz”, en un contexto cargado de simbolismo: el homenaje tuvo lugar en la tierra natal del soldado caído en combate y de su madre, Doña Elma Pelozo de Ruiz Díaz, protagonista de la obra.

 

 

El acto se llevó a cabo el mismo 2 de abril en horas de la mañana, tal como lo defendía con firmeza el excombatiente y vecino de la colonia, SGM Benjamín Ponce, compañero de Gabino en Malvinas. Hoy, aunque ya no está físicamente, su figura sigue profundamente presente en la comunidad, que lo recuerda con respeto, gratitud y la sensación intacta de que aún camina entre los suyos.

La intervención artística, a cargo del Grupo de Teatro Tovarangá, logró un silencio profundo entre los presentes. No fue una escena más: fue memoria viva sobre el escenario. La historia de una madre que buscó durante años a su hijo en el cementerio de Darwin, que eligió una tumba guiada por el corazón y que terminó siendo parte fundamental del proceso de identificación de los soldados argentinos, encontró eco en cada vecino.

Doña Elma, madre del soldado correntino Gavino Ruiz Díaz —caído en 1982—, se convirtió en un símbolo de lucha, dignidad y amor. Su participación en el proyecto humanitario permitió que su hijo fuera el primer soldado identificado en el cementerio de Darwin, abriendo el camino para que cientos de familias pudieran recuperar la identidad de sus seres queridos.

La obra reconstruye ese dolor, pero también esa fortaleza. La voz de Sofía Montenegro, en un rol profundamente sentido, logró transmitir la angustia, la fe y la determinación de una madre que nunca dejó de buscar. Cada palabra resonó con más fuerza al ser representada en el mismo suelo que vio nacer esa historia.

El acto, bajo el lema “Malvinas Nos Une”, contó con la presencia de veteranos de guerra, familiares de los héroes, autoridades e instituciones locales. Pero fue este punto artístico uno de los más impactantes de la jornada, transformando el homenaje en una experiencia emocional colectiva.

 

 

Al finalizar la presentación, el reconocimiento a los artistas no fue solo formal: fue el reflejo de una comunidad que se vio interpelada por su propia historia.

En tiempos donde la memoria necesita ser sostenida, el arte volvió a cumplir su rol más profundo: hacer sentir, recordar y mantener viva la llama de Malvinas en el corazón del pueblo.